¿Qué es una “lean agency”?

“Lean”. Adjetivo. Sin grasa superflua, saludablemente delgado, magro. También se puede traducir como esbelto y como enjuto, pero una agencia de publicidad esbelta parece otra cosa y una enjuta parece poca cosa… Como verbo, “lean” significa reclinarse, como cuando te acomodas en el respaldo de la silla; no es el caso de Artichokes Creatividad.

El término “lean” no es nuevo en el mundo de los negocios. Heredero de una aún más antigua filosofía de Toyota, “lean manufacturing” se acuñó en el MIT para mejorar la industria del automóvil en los años 80, con el fin de fabricar vehículos de alta calidad ajustados a cada cliente dedicando la mitad de recursos, espacios y tiempos que en los procesos convencionales.

Procesos más versátiles y adaptables, equipos ágiles, dedicaciones por proyecto, minimización de trámites burocráticos… Es un propósito que se puede llevar a una agencia de publicidad igual que se está aplicando ya en sectores como la formación, la logística, la construcción e incluso la sanidad o las administraciones públicas. Al contrario de lo que muchos piensan, a veces un mejor servicio no está en dedicar más recursos sino en dedicar mejor los recursos necesarios. Es una forma de pensar que cambia las cosas. Y a menudo es la única filosofía que hace que las cosas sean posibles.

Cuando como cliente pagas a una agencia de publicidad convencional, pagas un poco de esa grasa superflua. Un poquito de muchos puestos estructurales que no van a aportar en tu proyecto, un poquito de inscripciones a festivales y costes de promoción (de la suya, no de la tuya), un poquito de la ubicación emblemática de sus oficinas, un poquito del tiempo dedicado a las reuniones de los lunes, un poquito de ese “overhead” que no tiene que ver con las cabezas pensantes que necesita tu creatividad…

En ocasiones puedes incluso necesitar una agencia así, por eso las hay, pero en muchas otras lo único que necesitas es un excelente trabajo creativo perfectamente terminado a tiempo. Y pagar solo por eso. Pagar en dinero y pagar, que es más importante, en tiempo. El propósito de una “lean agency” es no hacerte perder ninguna de esas dos cosas: no pagas por funciones que no aplican, no pierdes el tiempo en procesos de burocracia interna ni tampoco lo pierdes en marear la perdiz.

Si quieres saber más, vamos a verte. ¿Cuándo te viene bien?